TU PUEDES SER FELIZ, SIEMPRE
Sé que muchos creerán que resulta utópico el título de esta aportación personal porque, en todo caso, pensarán que sólo se puede ser feliz a ratos.
Hago esa afirmación porque ser feliz, solo depende de uno mismo.
Me propongo explicar desde mi humilde experiencia cómo se puede conseguir. Al terminar, ustedes pueden estimar si lo que digo es fantasía.
Tengan en cuenta que la utilidad de esta vivencia aparece cuando uno está listo para aprovecharla y tiene el terreno preparado. ¿Y cuándo se supone que alguien está dispuesto a advertir que se le enciende la “bombilla”? Pues cuando uno ya se ha hartado de buscar el camino adecuado, o bien sufre profundamente abrumado un estado de desesperación. Ha tocado fondo. No puede más y necesita remedio urgentemente.
La clave consiste en primer lugar, en no permitir dar poder pernicioso a nuestra mente, y tampoco dárselo a nuestras emociones.