TU PUEDES SER FELIZ, SIEMPRE

Sé que muchos creerán que resulta utópico el título de esta aportación personal porque, en todo caso, pensarán que sólo se puede ser feliz a ratos.

Hago esa afirmación porque ser feliz, solo depende de uno mismo.

Me propongo explicar desde mi humilde experiencia cómo se puede conseguir. Al terminar, ustedes pueden estimar si lo que digo es fantasía.

Tengan en cuenta que la utilidad de esta vivencia aparece cuando uno está listo para aprovecharla y tiene el terreno preparado. ¿Y cuándo se supone que alguien está dispuesto a advertir que se le enciende la “bombilla”? Pues cuando uno ya  se ha hartado de buscar el camino adecuado, o bien sufre profundamente abrumado un estado de desesperación. Ha tocado fondo. No puede más y necesita remedio urgentemente.

La clave consiste en primer lugar, en no permitir dar poder pernicioso a nuestra mente, y tampoco dárselo a nuestras emociones.

UN MENSAJE CON IDEAS

Es preocupante pensar que el mensaje navideño del Rey haya perdido este año cerca de 700.000 espectadores respecto al de 2022. Ello nada tiene que ver con el hecho de que el discurso de este año haya sido particularmente monográfico, poco navideño y quizá poco asequible al gran público.

Como es lógico, los eventuales espectadores no conocían de antemano el contenido del mensaje. Es probable que de haber sabido que este año Felipe VI iba a hablar exclusivamente sobre la Constitución, la audiencia hubiera sido aún menor ya que lo que gran parte de los españoles quería oír eran cuestiones como el paro, la vivienda, la sanidad, la violencia machista, el coste de la vida, la cesta de la compra, es decir asuntos que afectan a la mayoría de la población y en especial a la clase media baja, cuestiones todas ellas que el mensaje real mencionó solo de pasada.

Lo que busca Podemos atacando al Rey

Los políticos se pasan el día tramando, calculando, iniciando estrategias a ver cómo resultan. Y les pagamos para ello. Los políticos que gobiernan tienen algo más ocupado el tiempo, porque tienen que gobernar, así de sencillo: los que apoyan al Gobierno o están en la oposición juegan su constante y particular partida de ajedrez, que muchas veces no conocen ni tienen acceso los ciudadanos para saber lo que buscan.

En el periodismo de opinión –para diferenciarlo del de información– tenemos algunas referencias, estamos en mejores condiciones de contextualizar o entender lo que se mueve entre bastidores, sobre todo por parte de los políticos que no gobiernan. Pero tampoco resulta sencillo, porque la disparidad de informaciones y opiniones que nos llegan, a veces con el ruego de que no lo digamos o no atribuyamos esas declaraciones a ningún político ni partido, son un abigarrado conjunto variopinto y hasta contradictorio.

Luces navideñas

La Navidad es el mejor momento del año, al menos para mí y para muchos otros. El período que va desde Navidad hasta Reyes ofrece –además de días festivos y de descanso, que no es poca cosa– ocasiones variadas para reforzar lazos, reflexionar un poco en medio del ambiente festivo. Por eso, son días de luz, que no son espejismos respecto a la vida del resto del año, sino iluminación para ver de otra manera aspectos esenciales de nuestra vida, tales como la familia, las creencias o los amigos.

La inmensidad de whatsapps, llamadas telefónicas, felicitaciones por las diversas redes sociales, ofrecen un prisma cariñoso y, a la vez, interesante. Hay quienes felicitan a todos sus contactos con el mismo texto, vídeo o imagen; yo valoro mucho más los que personalizan la felicitación. Tanto unos como otros, brindan reflexiones, deseos o menciones que, si tuviéramos tiempo, sería interesante recoger y agrupar, para sacar conclusiones. Desvirtuar estas fiestas y dejarse llevar por el frenesí consumista agota.

EL CICLO DE LA NAVIDAD en las manifestaciones culturales

La festividad de la Navidad es una de las conmemoraciones más renombradas del calendario litúrgico y se celebra desde los albores del cristianismo. 

Desde el punto de vista religioso dos efemérides son recogidas en el calendario litúrgico: el nacimiento de Jesús en Belén y la adoración de los Reyes Magos de Oriente al niño Dios. Estas solemnidades están impregnadas de un sentimiento que concitan recuerdos familiares y rememoran tradiciones que se plasman en exposiciones de belenes, árboles de Navidad, tarjetas conmemorativas, interpretaciones musicales y representaciones teatrales. 

Diversas manifestaciones en el campo de la cultura reflejan muestras de naturaleza religiosa. La literatura, la historia del arte, la música, la cinematografía, etc., plasman el sentir de esta efeméride que combina lo religioso, lo histórico y lo tradicional.

Indigestión política

Desde hace algunos años, España está generando más política de la que sus ciudadanos son capaces de digerir. Ello es especialmente visible desde que el 16 de noviembre Sánchez renovó su mandato al frente del gobierno español.

Nada que objetar si tal mandato lo hubiera alcanzado con el apoyo de partidos fiables que se esforzaran en lograr el progreso y bienestar del país dentro de un orden asimilable al existente en nuestro entorno. Todos sabemos que no es así y que una alianza que incluye al único partido comunista existente en cualquier gobierno de Europa, el único independentista del continente y el único, en modo alguno puede tranquilizar a la mayoría del país.

DIPUTADOS VALENCIANOS en LAS CORTES DE CÁDIZ

La Constitución de Cádiz ha adquirido un valor casi mítico que perdura hasta nuestros días. Fue un símbolo de libertad que se proyectó dentro de España y del mundo hispánico, porque con el texto gaditano, en plena Guerra de Independencia, surgió la primera de las constituciones españolas que contempla la soberanía nacional, la división de poderes, derecho de representación, libertad de expresión, garantías procesal y penal, etc. En general, prescribe consolidar los derechos y limitar el poder estatal. Ninguna constitución española ha tenido el alcance, la repercusión y la difusión de la Constitución de 1812. 

Esta Constitución se convirtió en el “código sagrado” que definía el liberalismo español como un credo político. El jurista valenciano Tomás y Valiente atribuyó a la Carta Magna de Cádiz “la triple dimensión de origen, modelo y mito”.

En Valencia el acto se realizó con solemnidad y tuvo connotaciones de acontecimiento festivo, pues la víspera se celebró un “Te Deum” en la Catedral y se colocaron luminarias en la Plaza la Virgen de los Desamparados.

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