La sociedad permisiva

Isaac Riera el Sáb, 23/07/2016 - 12:39

Desde hace unas décadas, la permisividad moral en las sociedades democráticas aparece como un proceso imparable y acelerado. Se permite todo o casi todo en nombre y defensa de la libertad humana: ya no hay límites, porque nuestra idea de la libertad no quiere tenerlos, y ya no hay escándalos, porque lo impúdico es público y se ha convertido en algo normal. La eliminación de barreras no sólo se da en el ámbito de la sexualidad, sino que se ha extendido a toda clase de comportamientos, por inmorales y detestables que ellos sean. En esta revolución de costumbres, el principio es “prohibido prohibir”, famoso grito de la revuelta de estudiantes en el mayo francés del sesenta y ocho. Las prohibiciones del puritanismo victoriano de finales del siglo diecinueve han dado paso a las permisiones de la sociedad consumista del siglo veinte, y hoy estamos asistiendo a un verdadero desbordamiento de las malas costumbres cuya fuerza nadie puede contener.

Por más que se invoque el principio de la libertad en justificación de esta sociedad permisiva, es evidente que la comprensión de este hecho hay que ir a buscarla en la crisis de valores morales que estamos padeciendo. La libertad humana, rectamente entendida, se desarrolla siempre en el sometimiento a los valores morales como guía de la conducta, y si éstos desaparecen, se impone el imperio de la inmoralidad en las costumbres en los individuos, con la consiguiente desmoralización de los responsables.

La sociedad postmoderna

Isaac Riera el Dom, 17/07/2016 - 13:12

En las últimas décadas, se viene empleando el término “sociedad postmoderna” por parte de filósofos, analistas sociales y periodistas, sin que el lector tenga una idea precisa de su significado. A bote pronto, nos indica que estamos viviendo una nueva época cultural distinta de la época moderna, pero necesitamos saber cuáles son sus características y las diferencias fundamentales entre una y otra cultura. Y es importante saber esto, no sólo por el interés que siempre ha de suscitar el conocimiento de la historia, sino para entender en profundidad el talante existencial y el comportamiento de nuestros contemporáneos, que a menudo nos desconcierta porque no se ajusta a nuestras ideas preconcebidas. Un nuevo tipo de personalidad, tanto en el ámbito colectivo como en el individual, ha surgido en nuestra época, y describir sus características resulta imprescindible a la hora de entender los problemas culturales, políticos e incluso religiosos del tiempo que nos ha tocado vivir.

Federico García Lorca y Jose Antonio Primo de Rivera

Germán Reguillo el Dom, 17/07/2016 - 13:11

Jesús Cotta acaba de publicar el libro titulado ROSAS DE PLOMO(“Amistad y muerte de Federico y José Antonio”), que ha merecido el premio STELLA MARIS de Biografía Histórica.

El libro es el fruto de una impresionante tarea de investigación. Acaba con no pocos de los mitos levantados por una izquierda muy interesada en aprovecharse políticamente de la trágica muerte del gran poeta español. Pone los puntos sobre las íes, objetiva e imparcialmente.

Para muchos lectores no será novedad alguna descubrir la amistad entre Federico y José Antonio. Es sabido que en algún momento el jefe falangista pensó en el poeta de Granada para escribir la letra del himno de la Falange o de un himno dedicado a todos los muertos por España. La conocida homosexualidad de Federico no suponía ningún obstáculo para que aquel joven de treinta y tres años, admirase su fecunda calidad poética y literaria. Ya había dicho José Antonio, alertando a los pueblos sobre los peligros de las tecnocracias “A los pueblos solamente los mueven los poetas y ay de aquellos que frente a la poesía que destruye no opongan la poesía que promete.

Equilibrio Generacional

Marisol Linares el Dom, 17/07/2016 - 13:10

Que la experiencia es la madre de la ciencia es un dicho que, como otros muchos del refranero español está cargado de realidad. Las elecciones del pasado 26J nos han dejado un panorama político cuyos resultados dan pie a multitud de reflexiones y de cábalas sobre todo en tertulias, medios de comunicación y partidos políticos. No ocurre lo mismo con los votantes que, en estos momentos, se preocupan más por las merecidas vacaciones y el disfrute estival que por los avatares políticos y piensan que a la vuelta del mes de septiembre el puzle político estará resuelto.

Los partidos políticos que han nacido con personas jóvenes o han apartado a las personas con experiencia están cometiendo errores de estrategia política, propia de políticos con falta bagaje y experiencia, lo que nos hace ver los bandazos que unos y otros están dando según sopla el viento.

Podemos no asumiendo su derrota cuando se habían hecho ya su propio cuento de la lechera, y despreciando y haciendo comentarios contra los votantes, una actitud propia de una pataleta de niños malcriados, sin querer ni saber reconocer su derrota y su pérdida de simpatizantes.

Ciudadanos cuyo centro de su acción política se basa en Albert Rivera también apunta a falta de estrategia vetando a Rajoy con su única herramienta de 32 diputados, craso error ya que uno no puede jugar de farol en política, si no se tiene las cartas adecuadas para poder negociar.

Más de ochocientos mil hombres honrados y “la derechona”

Germán Reguillo el Dom, 17/07/2016 - 12:41

Una hipérbole dialéctica ya muy desgastada. Un truquillo de cierta izquierda es identificar al Partido Popular con la derechona. ¿Y quién o quienes forman esa derechona?. La derechona está integrada –según ellos- por los ricachones, los cavernícolas, los enemigos del progreso, los enemigos de la mujer, los franquistas, los partidarios de la vida del ser humano desde el momento de su concepción en el seno materno; los enemigos de la democracia, los que creen que el hombre es un ser transcendente… Eso es la derechona. Una derecha cavernaria y troglodita. Y ellos, en su imaginario, la necesitan para seguir viviendo. Y como no existe se la inventan. Se la inventan hasta el extremo de reivindicar una y otra vez la España de los buenos y la España de los malos; la España de los rojos y la España de los azules. Como si el tiempo no hubiera pasado. Así hasta que llegue el día –que llegará- que se den cuenta de que solamente un partido de izquierdas virado hacia el centro y la moderación y una derecha centrada y también moderada, que se turnen en la gestión de los problemas nacionales importantes –los problemas que de verdad interesan a los ciudadanos- podrá convertir a España en un país serio, estable y competente. Tiempo al tiempo.

El adoctrinamiento que viene

Miguel Barrachina el Mié, 13/07/2016 - 13:13

El paralelismo entre el actual gobierno valenciano y el catalán de hace treinta años es evidente, no en vano el peso político lo tienen políticos nacionalistas. El “Madrid ens roba” de allí es el principal argumento político de los de aquí, que creen que sirve tanto para alejarnos de España y su capital como para ocultar las evidentes carencias en la gestión autonómica.

Tiene el inconveniente, esta permanente campaña contra el gobierno nacional, que el principal motivo de discriminación, la financiación autonómica, fue aprobado por socialistas y nacionalistas, y contó con la sola oposición del PP que advirtió que “generaría mayores desigualdades entre los españoles”.

Y el segundo objeto de la orquestada campaña contra Madrid, el de las infraestructuras, hoy es simplemente falso. De hecho en Castellón en los cuatro años de menores ingresos del Estado se han activado dos carreteras nacionales, construido el AVE, autorizado el aeropuerto y reducido el paro en 31.200 personas. Curiosamente, en los ocho años previos socialistas, hubo tres grandes obras, tan costosas como inútiles, el almacén de gas Castor y dos desoladoras

 

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