Una madre de familia española en defensa de la intimidad familiar

MªÁngeles Bou el Dom, 26/11/2017 - 21:21

Recojo a continuación el testimonio de una mujer madrileña, madre de tres hijos, en defensa de la intimidad familiar, quien por la gravedad del tema, presentó un recurso a consecuencia de la campaña a favor del uso del preservativo de noviembre de 1990.

“Tengo tres hijos: dos chicas de dieciséis y un chico de catorce. Desde que me casé he vivido prácticamente fuera de España, a causa del trabajo de mi marido. Primero estuvimos dos años y medio en Estados Unidos, concretamente en Nueva York donde nació mi hijo; luego nos fuimos a París, donde estuvimos tres años. Más tarde a São Paulo; y los últimos seis años los he pasado en Londres. Hace sólo unos meses que vivo de nuevo en España.

Todas mis amigas me decían antes de venir: “Pero ¿cómo se te ocurre volverte de nuevo a España ahora, en la edad en la que están tus hijos? ¿No sabes cómo están en España algunos ambientes…? Es mejor que esperéis a que crezcan y sean mayores….”

“Pero yo tenía muchos deseos de volver a mi país, y creía que exageraban; y les decía que en España la institución familiar es muy fuerte; y pensaba: “en ese caso, si tengo que poner mi granito de arena, será mejor que lo ponga cuando la cosa está mal. Lo fácil es hacerlo cuando las cosas van bien…”

Entre la gaita y la lira. Semblanza breve

Germán Reguillo el Dom, 26/11/2017 - 21:10

En el mes de febrero del año 1949 participé en un curso nacional del Frente de Juventudes celebrado en el albergue de Montañana (Zaragoza). Allí acudimos unos doscientos jóvenes cuyas edades podrían oscilar entre los quince y los diecisiete años. Recuerdo con particular agrado a un afiliado de Sabadell que se distinguía por su elegante uniformidad, su carácter afable y reposado y por las polémicas que manteníamos con él acerca de la categoría filológica del catalán. (¿el Catalán, una lengua ó el catalán, un dialecto? Todo lo más un simple dialecto). Pobres de nosotros, con el cortito bagaje intelectual de unos estudios primarios recién terminados, en la mayoría de los casos y ya nos gustaba polemizar con cierta osadía sobre la naturaleza filológica de tan bella lengua. En mi primer contacto con los catalanes me llamó la atención el exquisito y elegante acento de los gerundenses y especialmente el catalán hablado en el Ampurdán.

La polémica no era obstáculo para que después, todos juntos, prietas las filas, desfiláramos por las calles de Zaragoza cantando aquella bonita marcha:

“De Isabel y Fernando el espíritu impera
moriremos besando la sagrada bandera”

Memoria y olvido

Joan I. Culla el Dom, 26/11/2017 - 11:36

Uno de los propósitos de la imposición cultural catalanista a los valencianos es la aniquilación de la memoria histórica y lingüística: el olvido de lo propio bajo el pretexto de formar un todo. En otras palabras, los catalanistas pretenden aniquilar la lengua valenciana desde la unidad lingüística para así dotarla de un cariz de universalidad que les garantice la subsistencia del catalán. Tratan de imponer en todos los estamentos valencianos modelos culturales ajenos como propios, con el objetivo de borrar nuestro pasado para que asumamos otra realidad y, con el tiempo, conseguir el olvido de lo propio.

Bourdieu y Wacquant (2001) decían: “El imperialismo cultural reposa sobre el poder de universalizar los particularismos vinculados a una tradición histórica singular haciendo que resulten irreconocibles como tales particularismos”.

Oltra castiga a las familias

Javier Arnal el Dom, 26/11/2017 - 07:49

Mónica Oltra, consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, ha cumplido con los negros presagios sobre su actitud sobre la familia, nadie puede decir que es una sorpresa. Lo que el PP acaba de decir es cierto: “cero euros y cero propuestas a las familias valencianas”. Oltra tiene otras prioridades, para perjuicio de las familias, que es como decir para el perjuicio de todos, pues la familia es pilar básico de la sociedad

La marginación de la familia es más que elocuente. Oltra suprimió la Dirección General de la Familia, no le interesa favorecer la natalidad, pese a los alarmantes datos de envejecimiento de la población. No se plantea medidas que ayuden a conciliar la vida laboral y familiar. Las mujeres son cada vez más tarde madre por primera vez, en torno a los 32 años. La tasa de natalidad es de 1,2 hijos por mujer, la más baja de la Unión Europea junto con Portugal. Hay causas morales y económicas en estos datos.

Es una lástima que la ideología esté por encima de la familia, que debe ser una institución – como la educación – que sea ayudada y favorecida, sea quien sea quien gobierne. Luego oímos que el auténtico colchón del paro son las familias, que los auténticos héroes de la crisis económica son los abuelos, que las mujeres sufren en su trabajo, o en su búsqueda de trabajo, si tienen o desean tener hijos. Oltra mira hacia otro lado. Sólo una de cada cuatro mujeres dicen que desean ser madres.

Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

Germán Reguillo el Dom, 26/11/2017 - 07:24

1.- Se celebraba el tradicional desfile militar en el madrileño Paseo de la Castellana, con motivo de la Fiesta de la Hispanidad. Varios países amigos de España, con sus respectivas banderas, nos acompañaban en la familiar fiesta de los pueblos hispanos. Al pasar la bandera de los Estados Unidos, un joven político, líder de la oposición, transgredió las más elementales normas de la cortesía y de la educación, permaneciendo sentado. Era un primer mensaje a su más fiel aliado, la progresía. Nada importaba que por aquella bandera hubieran muerto en todas las partes del mundo miles y miles de jóvenes soldados norteamericanos en defensa de la libertad. Ni siquiera prevaleció el criterio de que aquellos soldados que desfilaban ante la tribuna, sencillamente eran nuestros invitados, los invitados del pueblo español. Años después, otro joven candidato a la presidencia de los Estados Unidos, en su gira electoral europea, elude visitar España. La opinión pública de aquella gran nación no vería con agrado la visita a quien menospreció en su día tan gloriosa enseña.

La CEDA gana las elecciones generales de 1933: ¿Por qué no gobernó?

Víctor Viciedo el Dom, 19/11/2017 - 11:15

El 19 de noviembre de 1933, en España durante la Segunda República, se celebraron elecciones generales. Con el desprestigio del gobierno y tras la disolución de la coalición republicano-socialista que había sustentado al gobierno de Manuel Azaña, el presidente de la República Niceto Alcalá-Zamora decidió la disolución de las Cortes elegidas en junio de 1931 y convocar elecciones generales. Una de las características más importante de estas elecciones es que por primera vez votaban las mujeres (Sufragio Universal). La victoria fue en primera ronda para el partido de José María Gil Robles, CEDA, de tendencia derechista. La segunda, el 3 de diciembre, refrendaría el triunfo de las derechas. ¿Pero si ganó la CEDA, por qué no gobernó? 

En poco más de dos años se había producido un vuelco impresionante en el panorama político español. De un triunfo aplastante de las izquierdas y de los partidos republicanos en 1931 a un triunfo igual de aplastante de un partido no republicano y de derechas. El centro derecha obtuvo más de cinco millones de votos, mientras la izquierda recibía tres. La extrema derecha quedaba en 770.000, y los grupos comunistas en casi 200.000. El partido de Azaña bajó de 26 diputados a 6, y el propio Azaña no osó presentarse por su partido y por Madrid, sino que lo hizo por Bilbao en la candidatura de su amigo Prieto, pues de otro modo habría perdido el escaño, con toda probabilidad.

 

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