Inmigrantes en verano
Se observa en Teruel, como en prácticamente toda España, de modo especial en las zonas mediterráneas, donde vivo, y donde veranean o viajan con frecuencia en estos meses los turolenses, yendo a Benicasim, Puerto de Sagunto, Valencia o El Puig, por poner unos ejemplos de localidades que son muy visitadas por turolenses. Con la autovía Mudéjar, la A-23, se tarda una hora o poco más, y eso permite hasta ir y volver un domingo, o pasar unos días con unos familiares.
Se ve que se ha recuperado la construcción. Con estas olas de calor que parecen impedirnos la respiración, basta ver los obreros que están trabajando en la construcción para que comprobemos que, gracias a los inmigrantes, la construcción se recupera. Viéndoles trabajar con altas temperaturas, nos damos cuenta que es ridículo quejarnos del calor, que no soportamos el sol las ocho horas diarias que ellos soportan, y que incluso gozamos de aire acondicionado o ventilador en el lugar de trabajo y en casa.
