Faltan residencias
El problema se va agrandando con los años: faltan residencias de mayores y las que hay son caras para un bolsillo más que pequeño entre los mayores. En Castellón, en la Comunidad Valenciana y en España. Cada vez es más complejo resolver este problema.
Hace unas semanas, un matrimonio que reside ahora en Brasil tras unos años viviendo en España me planteó que se querían venir a vivir a España, con sus dos hijas. Tienen una abuela para la que es precisa una residencia. Me preguntaron cuánto cuesta en Castellón, y al decirles que entre 2.000 y 2.500 euros han desistido. Les expliqué que eso es una residencia privada, porque si tiene reconocida la Dependencia en Grado II o III la Generalitat complementa lo que haga falta en residencias públicas, públicas concertadas o plazas concertadas, pero que hay lista de espera, a veces de un año.
