DE TREGUAS Y REARMES
La historia de occidente está entrando en una espiral esquizoide en que se habla tanto de paz como de guerra, un día de treguas y al siguiente de rearmes. Conviene reflexionar sobre cómo hemos llegado hasta este punto y qué salida podemos encontrar para tal embrollo.
Antes de que llegara Trump al poder, la guerra ruso ucraniana parecía no tener fin, lo que conllevaba un derroche de vidas, de destrucción urbana, con enormes transferencias de armas y de capitales destinados a Kiev y que resultaba muy costosa para Occidente y en especial para los Estados Unidos que cargaban con, aproximadamente, la mitad de todas las transferencias hacia Ucrania.
Desde la llegada de Trump a La Casa Blanca, las dos partes de Occidente -Washington y Bruselas- reaccionaron de forma diferente respecto a la contienda. Trump lo hizo aplicando su visión empresarial, intentando no solo frenar el caudal enviado hacia Ucrania, estimado en unos 500.000 millones de dólares sino también recuperando los fondos transferidos durante el mandato de Biden.