¿Hay una crisis de masculinidad?
Estos días los medios de comunicación nos están machacando sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres, y desde la experiencia adquirida durante 35 años intentando conciliar mi vida familiar y laboral (cinco hijos y en estos momentos dos nietos), me están sorprendiendo casi todas las declaraciones que escucho, sin argumentos sólidos y en la línea de políticamente correcto.
Sin embargo, invadida por una triste sensación de no escuchar nada sensato y realista, ha caído en mis manos la entrevista que Cayetana Álvarez de Toledo le ha hecho a Jordan B. Peterson, y publicó en el Mundo el 13 de febrero.
¡Qué alegría! Un profesional valiente y con argumentos sólidos está poniendo el dedo en la llaga.

Los profundos cambios que está experimentando nuestra sociedad se extienden a todos los ámbitos, y uno de ellos es el de la infancia. Los niños de hoy son, por supuesto, muy distintos a los de antes porque el contexto social y cultural es también muy distinto; pero de lo que no nos damos cuenta es de algo mucho más grave: en nuestra sociedad, el concepto y realidad de la infancia está desapareciendo. Por más que su edad nos diga lo contrario, los niños de nuestra sociedad ya no son niños, porque su forma de comportarse no se corresponde al estereotipo de la infancia que siempre hemos conocido. Lo propio de la infancia, su principal signo de identidad, es la inocencia, y es esto precisamente lo que está desapareciendo del alma de nuestros niños. El sociólogo americano N.