El viaje del Papa
Hemos sido unos afortunados, o al menos así lo pensamos la mayoría respecto al viaje del Papa León XIV a España. Era poco conocido, por llevar poco más de un año, y se ha metido a los españoles, y al mundo, en el bolsillo, por su cercanía, profundidad, claridad, optimismo y transmisor de esperanza en un mundo muy complejo, que parece hacer del pesimismo y la incertidumbre su carnet de identidad.
En su viaje apostólico el Papa no ha evitado ningún tema, y a la vez ha aportado soluciones, siempre desde el ángulo que le pertenece, que es la doctrina de la Iglesia aplicada a problemas o debates actuales.
Por ejemplo, sobre la inmigración. Apeló a los países de origen, a los de tránsito, a Europa y a todo el mundo, señalando a las mafias. Eso es hablar claro.
