Residencias maltratadas
Las residencias públicas concertadas de la Comunidad Valenciana están siendo maltratadas desde hace años por parte de la Generalitat. Hace años que están con contrato vencido. El 29 de abril de 2024 Susana Camarero calificó esta irregular situación como “enriquecimiento injusto”, destacando que se iba a resolver en breve.
Han pasado más de dos años y todavía no se ha adjudicado, con unas condiciones laborales y económicas que han prometido mejorar. Más de 3.000 trabajadores con derecho a unos salarios acordes con su gran servicio y que las residencias no sean un desfile permanente de personal hasta que encuentra un trabajo mejor.
Es un grave incumplimiento de la Generalitat. No vale achacar todo a Mónica Oltra. No hay excusas. El recurso de los trabajadores a la huelga es imposible, porque no van a dejar sin atención a los mayores: hacen convocatorias de protesta, hablan con sindicatos y autoridades, y así llegamos al 8 de julio. Elena Albalat, la consellera, ha de actuar. En una empresa privada ya hubiera habido despidos de altos cargos.
