La vivienda retrata a Sánchez
Pedro Sánchez es sinónimo de manipulación e improvisación. Queda de nuevo retratado con la vivienda, pues antes de ser presidente del Gobierno prometió, con mucho énfasis, que acabaría con los desahucios. Ha bastado el caso Maricarmen y las reacciones sociales para que acelere el paso, pero lo que no se hace en ocho años no se hace en dos días, y más en una cuestión con tantas variables como es la vivienda.
Nada nuevo bajo el sol: también prometió Pedro Sánchez que nunca pactaría con Bildu.
Sánchez es incompetente y sectario. Se rodea de personas incompetentes, o resultado de sus pactos inverosímiles.
Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, ha demostrado incompetencia y pasividad ante el primer problema de los españoles, durante años. En la rueda de prensa del martes pasado no sabía con certeza lo que el resto del Gobierno había aprobado sobre la vivienda, y se le escapó, en medio de un bloqueo considerable, ese “tengo un cacao”.
