SARNA
El problema de Ceuta dista de estar resuelto. Por el contrario, cada día parece estar más confuso. Por el momento el gobierno se siente incapaz de aclararnos las cifras básicas: cuántos marroquíes y subsaharianos permanecen en la ciudad, cuántos de ellos son menores y lo que es aún peor, qué hacer con ellos.
Un día Marlaska y Albares aseguraron que todos los que entraran ilegalmente en España serían devueltos a Marruecos. Hasta el último de ellos. Pero al día siguiente se habla de 500 menas que van a ser distribuidos por todo el país.
Sin embargo, oídas las quejas de los vecinos europeos que critican nuestra política migratoria temerosos de que los invasores ya sean mayores o menores vayan a acabar trasladándose a sus países -Francia, Italia, Alemania, Benelux etc.- Sánchez nos anuncia que los menas permanecerán en Ceuta.
