¿Criterios filológicos? No me diga...
Once kilos de papel, once; pesan "Las observaciones de Cabanilles" editadas por Bancaixa en castellano y catalán, como es norma en el ente del logotipo de las cuatro barras. Al facsímil del texto de 1797 se le ha adherido un dadaista epílogo de don Vicent M. Rosselló, catedrático de Geografía de la Universidad de Valencia. Bajo la boina ideológica de Joan Fuster -al que recurre como autoridad omnímoda- analiza los criterios filológicos que sobre el idioma valenciano tenía el naturalista dieciochesco. ¿Conclusión? Cabanilles era un convencido partidario de la unidad de la lengua: "Cabanilles se ve obligado a hacer una declaración de principios sobre el valenciano, cuya pertenencia al ámbito catalán reconoce con el eufemismo de llemosí" (Roselló, V.; Bancaixa, T.IV, 1997, p. 501). Puf, pub, ¡vaya patinazo anacrónico, diacrónico y sincrónico que comete el veterano paisvalencianero Roselló!
