¿CARLOS O CARLES?
Vaya por delante el recordar que nuestra onomástica se nutrió principalmente de nombres hebreos, latinos y germánicos,aunque la lengua valenciana creó interesantes variables entre hipocorísticos y propios: Batiste, Chimo, Sento, Pepiqueta, Amparigües, Nelo, Micalet, Gori, Boro, Gostino, Quelo, Tofol, etc. Respecto al nórdico Carlos se advierte su transformación en Carles a mediados del XIX, especialmente entre los escritores que seguían el supuesto "modelo de prestigio" de la Renaixença barcelonesa. Era algo similar a la actual preferencia por las Arantxas o Mireias, debido a que la progresía valenciana de hipermercado o Premio Planeta bajo el brazo prefiere sustantivos vascos y provenzales. Así y todo, la variable se reduce a vocalizar con más o menos abertura para obtener Carlos, Carles o -para los inmersores más aplicados- Carlas. Otro problema seria si nombre o apellido acarreara sambenitos como el del tenor Miguel Burro Fleta.
