Cristianos separados del Maestrazgo
Desde el punto de vista administrativo y pastoral, la parte de la Provincia de Castellón que pertenece a la diócesis de Segorbe-Castellón tiene actualmente pendientes entre otros problemas, la normalización de la Concatedral de Castellón, existente sólo en el papel, sin cabildo que ponga en funcionamiento el coro y demás actos litúrgicos, y a la preocupante división de los fieles con motivo del conflicto lingüístico, agravada por la actitud de alguno de los obispos catalanes que la han regentado.
Es evidente que el conflicto lingüístico, que en ocasiones llega a la crispación, más que problema religioso o pastoral es primordialmente político, pero, sin quererlo, los católicos estamos inmersos en él. El pueblo valenciano sufre calladamente y se rebela interiormente cuando observa que por medio de la jerarquía eclesiástica se le intenta borrar su primer signo de identidad, la lengua, catalanizándole, cuando, siendo su lengua nativa el valenciano o el castellano, se le imponen misas, sacramentos, órdenes sagradas, cánticos litúrgicos o catecismos en perfecto catalán.