MAGNICIDIOS
Ha pasado una semana desde que Trump sufrió el atentado que ha ocupado portada durante estos siete días. Si la intención del asesino fue quitar de en medio al candidato republicano, el resultado está siendo justo el contrario. Trump se encuentra cada día más reforzado no solo por las fragilidades mentales de su oponente sino por la propia glorificación derivada del atentado del que salió vivo, como él mismo repite, por la voluntad del Dios Todopoderoso.
Se pensaba hasta hace poco que solo dos personas podían convencer a Biden de la conveniencia de su abandono: su esposa Jill y el expresidente Obama. En estos últimos días, éste se ha sumado al grupo de demócratas que considera oportuna la retirada. Solo la esposa y un círculo demócrata cada vez más reducido mantienen aún su postura y quizá solo por escasas horas.