TRIO DE DAMAS
En los últimos días se han descabalgado de puestos políticos de relumbrón, tres personas que desde su acceso a sus cargos, habían sido muy cuestionadas y que no despertaban grandes simpatías ni siquiera entre sus correligionarios, no digamos entre sus adversarios.
La antipatía que se labraron entre estos últimos no ha tenido nada que ver con los ceses o dimisiones. Más bien lo contrario. Los partidos no colocan en altos cargos a personas que susciten la simpatía de los partidos rivales. Como máximo nombran a políticos que puedan ser respetados por todos, lo que está resultando difícil en los tiempos que vivimos de convulsa vida pública.
Lo que lamento es que los tres políticos cesados son casualmente (?) mujeres con lo que el cupo femenino en la vida pública decaerá a menos que sean sustituidas por otras damas.