Dresde, una travesura de los "buenos" ¿Por qué se bombardeó Dresde?
Todo el mundo tenemos muy claro quien comenzó la terrible Segunda Guerra Mundial. Todos sabemos que una Alemania con una ideología xenófoba y una política expansionista, se apoderó en poco tiempo de media Europa y que utilizando métodos monstruosos de exterminio, pretendió limpiar el mundo de razas inferiores o nefastas según ellos como los gitanos o los judíos. Todos somos conscientes de quienes eran “los malos” en la Segunda Guerra Mundial y quizá por ello seamos más benévolos y comprensivos con las atrocidades que realizaron “los buenos” y que como el caso que vamos a analizar no fueron cosa menor. Ojo, denunciar algo que hicieron mal los aliados, no es justificar en nada a las fuerzas del eje.

Los profundos cambios que está experimentando nuestra sociedad se extienden a todos los ámbitos, y uno de ellos es el de la infancia. Los niños de hoy son, por supuesto, muy distintos a los de antes porque el contexto social y cultural es también muy distinto; pero de lo que no nos damos cuenta es de algo mucho más grave: en nuestra sociedad, el concepto y realidad de la infancia está desapareciendo. Por más que su edad nos diga lo contrario, los niños de nuestra sociedad ya no son niños, porque su forma de comportarse no se corresponde al estereotipo de la infancia que siempre hemos conocido. Lo propio de la infancia, su principal signo de identidad, es la inocencia, y es esto precisamente lo que está desapareciendo del alma de nuestros niños. El sociólogo americano N.