LA EUROPA de Merkel

Después de 16 años al frente de la Republica Federal de Alemania, Ángela Merkel dijo el domingo adiós a la política dejando a los alemanes y también a los europeos un tanto huérfanos. Poco a poco nos habíamos acostumbrado a que fuera ella la que mandara en la UE. Ya ni siquiera que lo hiciese el Eje Franco-Alemán, con un Macron en caída libre, solo nos quedaba el prestigio y la serenidad de la Canciller Merkel.

De su extensa biografia solo retendremos los siguientes trazos:

-Nació en 1955 en la RFA, hija de un pastor luterano que pronto fue trasladado a la RDA donde Ángela creció y estudió Ciencias Físicas.

-Se casó dos veces y mantuvo el apellido del primer marido ya que por entonces su nombre tenía ya una cierta notoriedad política. No tuvo hijos.

-Vivió siempre en un apartamento sencillo y sin servicio compartiendo con su marido las obligaciones domésticas.

-Fue reelegida Canciller cuatro veces hasta que en 2017, tras la cuarta reelección, anunció que en 2021 no se presentaría de nuevo, como así lo ha hecho.

-Fue Canciller durante el mandato de cuatro Presidentes o Primeros Ministros de cada país europeo o de los Estados Unidos. Ocho en el caso de Italia, Grecia y Bélgica. Y de tres Papas. Solo Putin y algún que otro Monarca se mantuvo tanto tiempo en el mando como ella.

El PP y la Plaza de Toros de Valencia

Este fin de semana se celebra en Valencia la Convención Nacional del PP, mejor dicho el final de una Convención itinerante, iniciada en Santiago de Compostela. Una fórmula novedosa y movilizadora para recoger entusiasmos y compactar un partido que aspira a gobernar en breve, animado por las reiteradas encuestas de intención de voto.

Llenar la Plaza de Toros de Valencia ha sido, en las últimas décadas, para el PP sinónimo de victoria, reciente o cercana. Por eso se ha buscado ese icónico lugar para el domingo, 3 de octubre, para clausurar la Convención.

Curiosamente, Ximo Puig va a contribuir a que la foto del “llenazo” sea una realidad, salvo sorpresa mayúscula. Y es que, con las nuevas normas sobre restricciones de aforo, ya no se limita a 5.000 personas, sino que caben 9.000 personas para esa jornada de clausura, un 75% de la capacidad total del coso de la calle Xátiva. El tendido tiene una capacidad de 10.941 personas y en el albero 1.000 personas más.

La organización de la Convención ya estaba preparada para este cambio de aforo, y se muestra optimista a tenor de las peticiones y clima que afirma vivir en estos días previos.

La actual infrafinanciación NO ES UN TEMA NUEVO

La equidad es una virtud de la justicia que impulsa a dar a cada uno lo que se merece o corresponde; es decir, recibir imparcialidad en un reparto o en el trato. Los distintos gobiernos centrales no parecen entenderlo así con los valencianos desde hace algunos años. El análisis de las balanzas fiscales y las insuficientes inversiones públicas en la Comunidad Valenciana así lo testimonian.

Las balanzas fiscales y numerosos informes reflejan que la Comunidad Valenciana es la peor financiada con relación al PIB y a su renta “per capita”. Urge corregir el sistema de financiación.

Un informe elaborado a finales de 2013 por la comisión de economía de los premios Jaime I, compuesta por los ilustres profesores Jaime Lamo de Espinosa, José Barea, Juan Velarte, Pedro Schwart y Ramón Tamames ya puso de manifiesto la discriminación económica que sufríamos los valencianos y proponían modificar el “statu quo” del vigente sistema de financiación.

Debut de Catalá

El Debate de Política General en Les Corts el pasado lunes tenía como ingrediente de primer nivel el debut de María José Catalá como portavoz del PP. Hablar de ‘debut’ en el caso de Catalá parece una incongruencia, porque con su edad acumula una larga experiencia política, que conviene tener presente: alcaldesa de Torrent con 26 años en 2007, con mayoría absoluta y repetida en 2011; consellera de Educación y portavoz del Consell con Alberto Fabra. Nada de novata. Curtida en mil batallas políticas. Se mostró como es: suave en las formas, contundente en el fondo. Es como una apisonadora acolchada. Buena oradora, alterna argumentos, datos y golpes emocionales. La secretaria general del PPCV es un valor seguro para el PP y para Carlos Mazón, que por no ser diputado no puede estar en esa arena política.

Catalá noqueó a Ximo Puig, pidiendo su dimisión y la de Mónica Oltra por la humillación y desprotección a la menor tutelada por la Generalitat que sufrió abusos sexuales por el marido –ahora ex- de Oltra. El TSJCV sacó literalmente los ‘colores’ en su sentencia del 16 de septiembre a la Consellería que dirige –o mejor dicho ‘controla’– Oltra. Lo tenía en bandeja Catalá y no desaprovechó la ocasión. Catalá debía haber mencionado los casos de Monteolivete, Buñol y Segorbe como auténticas lacras que incapacitan a Oltra en su nefasta protección a los menores. El silencio atronador del tripartito es elocuente. Catalá debía haber sido más contundente.

ALFONSO SASTRE

Siempre, desde que nuestros dramaturgos recibían premios Nobel a porrillo, se viene hablando de la crisis del teatro. Ello era así en mi juventud, a pesar de que había en Madrid una veintena de salas que disputaban los estrenos de varios talentosos dramaturgos españoles y extranjeros. Ahí estaban Poncela, Mihura, Lauro Olmo, Rodríguez Méndez y en especial Alfonso Paso que durante varios años estuvo copando la mitad de los estrenos.

Eran los días en que Alberto Closas se estrenaba como empresario en el teatro Marquina y era posible ver en los escenarios a Rabal, Rodero, Marsillach, Arturo Fernández, Fernán Gómez, etc.

Pero para los jóvenes universitarios, los autores que esperábamos con ansiedad eran Buero Vallejo y Alfonso Sastre. Buero, hijo de militar republicano, fue encarcelado tras la guerra, condenado a muerte, indultado y tras el estreno de su exitosa “Historia de una escalera” supo reconciliarse con el régimen y mantener una prestigiosa carrera hasta “El concierto de San Ovidio” y “Las meninas”, siendo moderadamente crítico y posibilista, lo que le convirtió en el laureado dramaturgo oficial del franquismo.

Notes d'etnologia valenciana. GELATS I REFRESCS. (i III)

Jaume Fàbrega en “Les postres i els pastissos de l’àvia” afirma que “Els valencians son els reis, a la península ibèrica, pel que fa a l’art de refrescos i gelats tradicionals, d’una varietat sorprenent”. El mateix autor, en “El gust d’un poble: els plats més famosos…” escriu que “És al País Valencià on han arribat fins avui el repertori més extens d’aquesta mena de refrescos: avenat, orxata d’ametlles tendres, orxata d’arròs i xufles, orxata de cànem, ordiat, aigua civà, orxata de tres fruits (xufles, ametlles, arròs, orxata de blat)”, citant tambe com a valenciana “la llet gelada que diu que es llet “aromatitzada amb canyella i llimona”.

Fatiga informativa

La opinión pública es inconsistente, volátil, declinante. Es incapaz de mantener su interés en una noticia, casi cualquier noticia, más allá de un periodo de tiempo normalmente breve, sin esperar a que el hecho en cuestión haya quedado resuelto.

Y si el público se cansa de las noticias, también lo hacen los periodistas que, a fin de cuentas, escriben principalmente para ser leídos.

¿Alguien se acuerda de las manifestaciones en Cuba que hace escasamente un mes se nos hizo creer que podían significar la caída del castrismo? ¿Y quién recuerda a Guaido y al impresentable dictador Maduro? ¿Acaso alguien sabe de qué país es presidente ese comunista escondido bajo un sombrero, llamado Pedro Castillo?

Por no recordar, no se recuerda que en Ucrania sigue abierta una guerra de independencia contra Rusia después de que Moscú usurpara la península de Crimea, con una superficie de 27.000 kms2, bastante mayor que la Comunidad valenciana.

Y aún más lacerante, esa dramática crisis que apenas hace una semana ocupaba todas las portadas, pronto será solo recordada  en el caso de que cientos de miles de afganos quisieran refugiarse en Europa. O si los talibanes o los yihadistas reanudaran ataques terroristas en Occidente. No olvidemos que esta semana se cumple el vigésimo aniversario del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono.

REIVINDICANT les FORMES VALENCIANES: la preposicio "ad"

Els valencians venim assistint, des de fa molts anys, a un proces encaminat a l’eliminacio de les caracteristiques diferencials de la llengua valenciana. D’esta manera s’arribarà a la tan desijada “unitat de la llengua”.

Pero aquells que desigem que la veritat acabe surant no podem ser testimonis callats davant dels atacs continuats al valencià. Per este motiu hui tractare d’explicar per qué la preposicio ad, que la AVL no admet com a normativa i la rebaixa a la categoria de coloquial, es absolutament correcta. Si l’Institut d’Estudis Catalans (IEC) la donara com a bona, ad ells –als de l’AVLl– els hauria faltat el temps per a reconeixer-la, pero no ha segut aixina, perque en catala no te vigencia. Eix es el motiu pel qual intenten soterrar-la aci.

Lágrimas de una menor tutelada

Las 39 páginas de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) que condena al exmarido de Mónica Oltra a cinco años de prisión, de fecha 16 de septiembre, por abusos sexuales a una menor tutelada, dejan hundida a Mónica Oltra.

El condenado es L.E.R.I., que siendo marido de Oltra abusó sexualmente de M, una niña de 14 años, trabajando como educador en el Centro de Acogida Niño Jesús de Valencia, dependiente de la Consellería de Igualdad y Políticas Inclusivas, cuya consellera es Mónica Oltra. Además de consellera, Oltra es vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y portavoz.

Este proceso judicial requiere rigor en el análisis y, consecuentemente, exigir responsabilidades. No debe quedarse en un mero rifirrafe político, en el que los partidos de izquierdas callan para no dañar a la líder de Compromís y los de derechas tímidamente hablan de encubrimiento por parte de Oltra. Tampoco aliento a que los partidos políticos en la oposición valenciana acudan a Les Corts con camisetas alusivas, acción a la que tan aficionada era Mónica Oltra cuando formaba parte de la oposición.

Reclamo rigor y contundencia, porque si somos superficiales podemos asistir a repeticiones de lo que no dudo en calificar como algo repugnante, vomitivo y que revuelve las entrañas. La protección de los menores, y más los tutelados por un gobierno autonómico, exige un mínimo de eficacia y dignidad.

Oltra en la picota

Mónica Oltra, consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas,  ha quedado muy marcada por la sentencia del TSJCV del pasado 16 de septiembre, condenando a su exmarido a cinco años de prisión por abusos sexuales a una menor tutelada en un Centro de Acogida. En otros países, ya habría dimitido: en España es casi impensable que dimita algún político. El condenado es el que era su marido, en 2016 y 2017, que trabajaba en el Centro de Acogida Niño Jesús de Valencia como educador. No debe quedar en un rifi-rafe político, en que los partidos de izquierdas  guardan total silencio, y los de la oposición ligeramente hablan del encubrimiento que llevó a cabo Oltra ante este caso. Tampoco deben recurrir PP, Ciudadanos o Vox a ponerse en Les Corts alguna camiseta alusiva, técnica muy utilizada por la consellera cuando estaba en la oposición. Ahora a Oltra se le teme: es como un jabalí herido. Acudamos las sentencias judiciales.

El 11-S, 20 años después

En estos últimos días se está hablando mucho -como no podía ser de otro modo- del pavoroso atentado terrorista que tuvo lugar contra los Estados Unidos, el 11 de Septiembre de 2001, hace hoy exactamente 20 años.

Es llamativo y absurdo que casi todos los comentaristas insistan en pedir a sus contertulios o sus entrevistados, que evoquen la circunstancia personal de cada uno en aquella señalada fecha.

Lo que cada uno hiciera o dejara de hacer en aquel 11-S no tiene mayor relevancia que la anecdótica y personal. Lo importante debería ser evocar en qué situación nos encontrábamos todos en aquellos tiempos, qué consecuencias tuvieron los ataques terroristas y en que situación se encuentra el mundo hoy.

Precisamente el 11-S-2001 el Ministerio de Asuntos Exteriores de España había preparado celebrar en Madrid la Conferencia bianual de Embajadores de España en el mundo. Era una operación materialmente complicada que el Ministerio venía preparando desde hacía meses ya que se trataba de reunir a más de cien Embajadores, acreditados algunos de ellos en países remotos, preparar reuniones, encuentros multiples y audiencias con el Rey Don Juan Carlos y con el Presidente Aznar.

Notes d'etnologia valenciana. GELATS I REFRESCS. (II)

Previament a comprovar que l’aficio dels valencians a begudes fresques i gelats i per tant el coneiximent de la tecnica del manteniment i us de la neu, es una caracteristica del poble valencià prejaumi, i per tant no importada pels “conquistadors” de Jaume I, crec interessant fer un chicotet recorregut per l’historia de l’us de la neu o gel tant per a us terapeutic com gastronomic.

El retrato boca abajo del Borbón

El sustantivo valenciano “ninot” estaba impuesto hacia el 1700, usándolo literariamente Ros en alusión a personajes ridículos o estrambóticos: “aquells ninots ab gavinets” (Ros: Coloqui de les Dances. h. 1734). Algo más tarde, en 1801, se documenta “ninot” (Bib. Nac. Ms. 3905) por primera vez en la historia de la lengua con el significado de escultura grotesca, fuera esculpida en piedra, modelada en barro o construida con cartón. El vocablo valenciano ninot, que pasaría al catalán y castellano (Dicc. Seco. Aguilar 1999), derivaba del hipotético “ninus” latino, generador del asturiano “nino” del Fuero de Avilés (a. 1155); los “ninos” y “ninas” de la lengua castellana de Valladolid (a. 1222), además de los “ninno” y “ninna” italianos o el “nena” portugués y castellano. De aquella caótica koiné medieval surgieron vocablos que sedimentaron singularidades semánticas en valenciano, gallego, castellano, etc.

GEOESTRATEGIA POST AFGANA

La reciente salida del ejército estadounidense de Afganistán, dejando al país en el caos entre los talibanes, el estado islámico y Al Qaeda, es un buen momento para reflexionar sobre problemas geoestratégicos y sobre la situación de la seguridad mundial.

No es la primera vez que la potencia norteamericana ha tenido que abandonar una guerra tras una larga y costosa ocupación y hacerlo con sensación de derrota.

Tras una participación decisiva y victoriosa en la Segunda Guerra Mundial en que la Alemania nazi fue derrotada pero Europa quedó dividida por el Telón de Acero, los EEUU se vieron envueltos en tres conflictos principales: el de Corea (1950-53), el de Vietnam (1955-75) y la Guerra Fría (1945-91).

Recuerdo de mi infancia lo mucho que se habló de la guerra de Corea. Incluso apareció una colección de cromos en que Mac Arthur era el gran héroe. Fue aquel un conflicto cruel, con tres millones de muertos y al final con el sentimiento de victoria -¿o de derrota?- por ambas partes. El país quedó tan dividido como lo estaba, con un norte comunista, totalitario, empobrecido, apoyado por China y Rusia y un sur democrático, capitalista y pronto convertido en uno de los países más prósperos del mundo.