Eliseu Climent, un vividor del catalanisme

Joan I. Culla el Lun, 27/11/2017 - 20:47

“Pretendre fer d’un valencià obligatòriament un català, seria la manera de fer-lo mes espanyol”, Josep Pineda (independentiste català exiliat). Este anàlisis no ho va tindre que assimilar Jordi Pujol quan deposità tota la seua confiança en qui havia eixit en la seua defensa quan el van empresonar en 1960 per la seua implicacio en els successos del Palau de la Musica, Eliseu Climent. No ho va dubtar, nomenant-lo primer delegat comercial de la manipulada Enciclopèdia Catalana, promoguda pel mateix Pujol des de la Banca Catalana que va fundar en son pare, de la que fon administrador i finançador de qualsevol tipo d’activitats catalanistes (esta entitat va protagonisar un dels majors escandals de l’epoca encara que es va sobreseir quan Pujol ya era President de la Generalitat Catalana, ya que ell junt ad atres 24 ex-consellers estaven implicats per presunts «delictes d’apropiacio indeguda, falsetat en document public i mercantil i maquinacio per alterar el preu de les coses»), per a despres convertir-ho en el virrei de Catalunya en la nostra Comunitat Valenciana.

No boicotear los productos catalanes

Javier Arnal el Lun, 27/11/2017 - 08:18

No estoy de acuerdo con el presidente de Freixenet de que la marca Barcelona está muerta. Está herida gravemente: todos podemos agravar la situación o ayudar a paliarla.

Tal vez José-Luis Bonet, presidente de Freixenet y presidente de la Cámara de Comercio de España, ha buscado una afirmación más contundente para precisamente ayudar entre todos a resolver la grave situación creada por el independentismo catalán, la DUI y los hechos que todos sabemos. Pero si algo está muerto, no hay nada que hacer: si está herido, hay esperanza.

Bonet ha hecho estas declaraciones tras perder Barcelona la sede de la Agencia Europea del Medicamento, y ha vuelto a recordar que él planteará a Freixenet lo mejor tras los resultados del 21-D. Puede ser la empresa número 3.000 que se traslada de Cataluña, cifra a la que ya nos estamos acercando.

Para que Cataluña recupere la normalidad, hace falta que los catalanes voten en ese sentido el 21-D y se siga aplicando el Estado de Derecho, no sólo en el sentido del artículo 155 si hiciera falta, sino también en el “humus” que ha sido el caldo de cultivo del independentismo: la educación y los medios de comunicación.

La brecha entre catalanes y resto de España se ha agrandado: los catalanes piensan que el resto de los españoles no les queremos, y el resto de los españoles piensa que los catalanes no les quieren.

Una madre de familia española en defensa de la intimidad familiar

MªÁngeles Bou el Dom, 26/11/2017 - 21:21

Recojo a continuación el testimonio de una mujer madrileña, madre de tres hijos, en defensa de la intimidad familiar, quien por la gravedad del tema, presentó un recurso a consecuencia de la campaña a favor del uso del preservativo de noviembre de 1990.

“Tengo tres hijos: dos chicas de dieciséis y un chico de catorce. Desde que me casé he vivido prácticamente fuera de España, a causa del trabajo de mi marido. Primero estuvimos dos años y medio en Estados Unidos, concretamente en Nueva York donde nació mi hijo; luego nos fuimos a París, donde estuvimos tres años. Más tarde a São Paulo; y los últimos seis años los he pasado en Londres. Hace sólo unos meses que vivo de nuevo en España.

Todas mis amigas me decían antes de venir: “Pero ¿cómo se te ocurre volverte de nuevo a España ahora, en la edad en la que están tus hijos? ¿No sabes cómo están en España algunos ambientes…? Es mejor que esperéis a que crezcan y sean mayores….”

“Pero yo tenía muchos deseos de volver a mi país, y creía que exageraban; y les decía que en España la institución familiar es muy fuerte; y pensaba: “en ese caso, si tengo que poner mi granito de arena, será mejor que lo ponga cuando la cosa está mal. Lo fácil es hacerlo cuando las cosas van bien…”

Entre la gaita y la lira. Semblanza breve

Germán Reguillo el Dom, 26/11/2017 - 21:10

En el mes de febrero del año 1949 participé en un curso nacional del Frente de Juventudes celebrado en el albergue de Montañana (Zaragoza). Allí acudimos unos doscientos jóvenes cuyas edades podrían oscilar entre los quince y los diecisiete años. Recuerdo con particular agrado a un afiliado de Sabadell que se distinguía por su elegante uniformidad, su carácter afable y reposado y por las polémicas que manteníamos con él acerca de la categoría filológica del catalán. (¿el Catalán, una lengua ó el catalán, un dialecto? Todo lo más un simple dialecto). Pobres de nosotros, con el cortito bagaje intelectual de unos estudios primarios recién terminados, en la mayoría de los casos y ya nos gustaba polemizar con cierta osadía sobre la naturaleza filológica de tan bella lengua. En mi primer contacto con los catalanes me llamó la atención el exquisito y elegante acento de los gerundenses y especialmente el catalán hablado en el Ampurdán.

La polémica no era obstáculo para que después, todos juntos, prietas las filas, desfiláramos por las calles de Zaragoza cantando aquella bonita marcha:

“De Isabel y Fernando el espíritu impera
moriremos besando la sagrada bandera”

Memoria y olvido

Joan I. Culla el Dom, 26/11/2017 - 11:36

Uno de los propósitos de la imposición cultural catalanista a los valencianos es la aniquilación de la memoria histórica y lingüística: el olvido de lo propio bajo el pretexto de formar un todo. En otras palabras, los catalanistas pretenden aniquilar la lengua valenciana desde la unidad lingüística para así dotarla de un cariz de universalidad que les garantice la subsistencia del catalán. Tratan de imponer en todos los estamentos valencianos modelos culturales ajenos como propios, con el objetivo de borrar nuestro pasado para que asumamos otra realidad y, con el tiempo, conseguir el olvido de lo propio.

Bourdieu y Wacquant (2001) decían: “El imperialismo cultural reposa sobre el poder de universalizar los particularismos vinculados a una tradición histórica singular haciendo que resulten irreconocibles como tales particularismos”.

Oltra castiga a las familias

Javier Arnal el Dom, 26/11/2017 - 07:49

Mónica Oltra, consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, ha cumplido con los negros presagios sobre su actitud sobre la familia, nadie puede decir que es una sorpresa. Lo que el PP acaba de decir es cierto: “cero euros y cero propuestas a las familias valencianas”. Oltra tiene otras prioridades, para perjuicio de las familias, que es como decir para el perjuicio de todos, pues la familia es pilar básico de la sociedad

La marginación de la familia es más que elocuente. Oltra suprimió la Dirección General de la Familia, no le interesa favorecer la natalidad, pese a los alarmantes datos de envejecimiento de la población. No se plantea medidas que ayuden a conciliar la vida laboral y familiar. Las mujeres son cada vez más tarde madre por primera vez, en torno a los 32 años. La tasa de natalidad es de 1,2 hijos por mujer, la más baja de la Unión Europea junto con Portugal. Hay causas morales y económicas en estos datos.

Es una lástima que la ideología esté por encima de la familia, que debe ser una institución – como la educación – que sea ayudada y favorecida, sea quien sea quien gobierne. Luego oímos que el auténtico colchón del paro son las familias, que los auténticos héroes de la crisis económica son los abuelos, que las mujeres sufren en su trabajo, o en su búsqueda de trabajo, si tienen o desean tener hijos. Oltra mira hacia otro lado. Sólo una de cada cuatro mujeres dicen que desean ser madres.

 

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