La manipulación informativa en España (I): Casos de desinformación
La salud democrática de un país es directamente proporcional al grado de independencia de sus medios de comunicación, que deben de contar exactamente lo que ocurre, como ocurre y porque ocurre; sin ocultar intencionadamente información y dando relevancia a lo que verdaderamente lo tiene.
El poder de los medios de comunicación radica en su influencia sobre la opinión pública y por lo tanto sobre el voto ciudadano, que es el que en definitiva concede el poder político. Por ello, el poder económico puede controlar el poder político, comprando y dominando al poder mediático.
