FRANCO: el genocida que NO lo fue (II)

LA PRUEBA

En el Primer capítulo, titulado “Preámbulo”, hablando de: los odios inyectados con anterioridad al conflicto; de los motivos de la Guerra Civil; de los crímenes en otros países en donde triunfó una revolución comunista; de los abusos y asesinatos sin juicio previo en la posguerra de la IIGM en otros países europeos; y de cómo nuestra izquierda ha puesto la historia de la guerra civil totalmente del revés, preparamos el terreno para abordar las pruebas, no solo de que Franco no fue un genocida, sino también de que quienes realmente lo fueron son los milicianos armados del frente Popular.

BENICARLÓ: LA PRUEBA

Cervantes, compañero de los valencianos en Lepanto

¿Por qué Cervantes, en sus obras, respetó siempre a los valencianos? Y el novelista, como es sabido, fue sarcástico con todos los pueblos de España (los vascos y catalanes, sin ir más lejos, fueron simbolizados respectivamente por el vizcaíno ignorante y por el bandolero Guinart, generoso con lo robado previamente) ¿A qué se debió, por tanto, el aprecio cervantino a los valencianos? La respuesta sería obvia si algunos biógrafos (Andrés Trapiello, Martí de Riques, Jean Canavaggio…) no hubieran soslayado la relación del escritor con nuestros antepasados.

FRANCO: El genocida que NO lo fue (I)

PREAMBULO

El propósito de este artículo es “demostrar con datos”, que el General Franco, lejos de ser el genocida que nos presentan, combatió y venció en el campo de batalla a quienes sí lo estaban siendo, asesinando a religiosos y a todo aquel que pudiera ser contrario a su revolución, puesta en marcha en España tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936.

¿Y ahora con qué lo sustituyo?

Soy un veedor ocasional de televisión. Algún partido de fútbol y de baloncesto, alguna carrera, algún programa de ciencia o naturaleza y poco más.

Mi confianza en la Justicia es grande; en los jueces, tocando lo personal, no tanto, incluso aún menos. Vamos, como con la Política y los políticos.

Cuando comenzó el juicio por el “procés”, vi la primera sesión por el morbo que suponía ver a unas personas, que se creían superiores al resto de los mortales, tratadas como a los delincuentes que eran considerados. Vino después una segunda, tercera y enésima vez. Cuando no las podía ver en directo, las seguía por la noche. En fin, se me fueron cayendo mitos; aquellas gentes tan arrogantes sólo tenían dos piernas, ¡como yo!

Tras sus declaraciones siguieron las de los testigos, peritos, pruebas periciales y, finalmente, las conclusiones. Vi declarar a gente nerviosa, tranquila, prepotente, sencilla, profesional, autista, si se me permite la expresión, conocida… Todo un muestrario.

O Dios, o el absurdo

La Creación

Contrariamente a lo que se piensa y se dice, la cuestión de Dios no pertenece al ámbito de la creencia religiosa con base en el sentimiento, sino que es una cuestión de la razón, la gran cuestión de la razón filosófica.

Así lo han entendido los grandes pensadores de la humanidad: Platón, Aristóteles, S. Agustín, Sto. Tomás de Aquino, Descartes y Kant, entre muchos otros. Cuando se reflexiona sobre la realidad, es ineludible plantearse la causa primera de todo, y el no hacerlo se frustra a la razón, cuyo fin no es otro que indagar los por qué de las cosas, aunque no sean visibles. En la historia del pensamiento, hay filósofos teístas y filósofos agnósticos, incluso ateos; pero lo importante es saber si se ejerce bien el oficio de la razón o no, porque este es el centro de la cuestión de Dios.

Jeta en apuros

El líder de Podemos –por ahora es el líder– responde bastante bien al concepto de caradura que tenemos en la cabeza. Ya no sirven otros calificativos como el de populista, ególatra o radical izquierdista, ni siquiera el de tardomarxista. En el diccionario se define al caradura de la siguiente manera: “Dícese de la persona que tiende a aprovecharse de los demás”. Además, el diccionario ofrece sinónimos: “jeta, sinvergüenza, aprovechado”. Pablo Iglesias no es que “tienda” a aprovecharse, es que chupa la sangre sistemáticamente a quienes están a su lado, les utiliza hasta que ellos se dan cuenta o el propio Iglesias atisba que hay otras personas que le pueden aportar más a su enorme ‘ego’, a su carrera política o a su mera ambición. Usa y tira a las personas.

Lourdes, orgullo español

Hay títulos que se escriben para atraer al lector. Esa es la intención de éste, con permiso de nuestros amigos franceses, a los que también anticipo si se ven atraídos por el título, que no tengo ningún ánimo de contrariarles ni de pensar que no deben sentirse orgullosos de sus logros patrios, que los tienen, y muchos, y envidiables.

Pero en una sociedad como la española, más que autocrítica, autodestructiva, necesitamos exponer ejemplos palpables, corrientes, a la vista del ciudadano medio para que no se deje engañar con “cantos de sirena” de unos o de opiniones autodestructivas y anti-españolas de otros.

Con la intención de disfrutar de un fin de semana de oración y reflexión en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Francia, muy cerca del Pirineo que compartimos españoles y franceses, pude ir reflexionando también en algunos aspectos más mundanos que me traían a muchas situaciones, comentarios, noticias, tertulias y anécdotas (demasiadas desde mi punto de vista y que, poco a poco, se podría ir pensando que se debe empezar a elevar a “categoría”).

Tesoros naturales en las entrañas de ESPAÑA

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Las tierras ibéricas siempre fueron ricas en minerales. Durante el Imperio Romano, el oro extraído de Las Médulas, en la provincia de León, suponía casi el 10% de los ingresos de Roma, y sirvió para establecer el primer patrón oro. Más antiguas aún son las extracciones de Rio Tinto, explotadas desde hace más de 5.000 años por íberos, fenicios, romanos y musulmanes, quienes arrancaron cobre, hierro, manganeso, plata y oro.

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