El economista Pedro Sánchez
Si no se conociera al personaje, el hecho de que el presidente del Gobierno sea economista transmitiría algo de confianza en una crisis sanitaria, laboral y económica como la que estamos sufriendo, cuando se están negociando los Presupuestos 2021.
Sin embargo, conociendo a Pedro Sánchez la desconfianza hacia quien lleva el timonel político de España se multiplica. Supedita la economía a su subsistencia política personal, no parando en concesiones populistas, independentistas y filoetarras, cuesten lo que cuesten, porque lo primero para él es el poder político, lo segundo permanecer y lo tercero la poltrona, es decir, nada que tenga que ver con mejorar nuestra economía.
No es exagerado defender que estamos en manos de un arribista político desconocido en nuestro país. Tanto es así que Bildu afirmó, sin rodeos, en el Congreso este martes que condicionaba al Gobierno y las leyes que impulsaba.