Incendio con causa
Había quedado con un amigo el sábado pasado en Nules, para tomar un café a las 4. Él, que vive en Nules, me envió una fotografía tomada desde su casa en la que se veían las llamas y el humo en la Vall d´Uixó. Como es lógico, anulamos el café, porque la emergencia era más que evidente, cercana, y generaba ya grandes interrogantes.
Avance incontrolado del fuego, obligando a desalojar pueblos cercanos, así como confinar a la Vall d´Uixó y otros municipios. Llamadas, whatsapps, avionetas sin parar.
Hasta ese día, nos llegaban noticias de incendios forestales de toda España, sobre todo en la Comunidad de Madrid, y también en la vecina provincia de Teruel. Nos invadía el dolor y la preocupación: evacuaciones, miles de hectáreas quemadas, pueblos confinados, heridos, y un muerto en un incendio de Valencia. Conteníamos la respiración también, puesto que éramos conscientes de que la chispa podía saltar también en la provincia de Castellón, como en casi todas las provincias de España.
