El futuro de Podemos

Javier Arnal el Jue, 22/09/2016 - 11:00

Si en mi artículo anterior expresé mi opinión sobre el futuro de Ciudadanos, ahora le toca el turno a Podemos, un partido convulso, radical y populista.

La “guerra abierta” que se ha producido estos días entre Pablo Iglesias e Inigo Errejón, secretario general y secretario político respectivamente, en Twitter es una fotografía bastante fiel de las turbulencias, división y perplejidades que acompañan a Podemos desde su existencia.

No es sólo cuestión de estrategia o marketing político lo que divide a los dos líderes principales de Podemos. Iglesias se reafirma en su tono agresivo, de “dar miedo”, invocando que el estilo suave y amable de Errejón le ha costado un millón de votos en las pasadas elecciones generales del 26-J, pese a que contaban con un crecimiento, al aliarse con Izquierda Unida.

Es fácil recordar la alusión de Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados, el 2 de marzo, al pasado manchado de Felipe González por la cal viva. La cara de Errejón era un anticipo de la guerra que ahora mantienen, a nivel nacional y autonómico, porque no sólo es cuestión de ropaje, sino de fondo.

Miseria y grandeza de la condición humana

Isaac Riera el Sáb, 17/09/2016 - 11:06

Del ser humano se pueden decir las cosas más grandes y las cosas más bajas, pues en su naturaleza esencialmente compleja tienen cabida todas las contradicciones. Egoísta y caritativo a la vez, cruel y misericordioso, capaz de los mayores heroísmos y de las mayores bajezas, estas dos caras de luz y de sombra que tiene el hombre es la manifestación más clara de que no es puro animal instintivo, sino espíritu encarnado en continua inquietud y desasosiego. Esa duplicidad constitutiva es lo que lleva a Pascal a definir al hombre como una “quimera”, como un ser que no es comprensible en términos de mera ciencia natural y cuya explicación hay que ir a buscarla en la teología. Entre todas las antropologías de los filósofos, la antropología cristiana es la única que explica el por qué de las miserias y grandezas de la condición humana.

Los deseos del hombre son insaciables.

La Diada: La base mitológica del separatismo catalán

Germán Reguillo el Jue, 15/09/2016 - 11:09

“Por nosotros y la nación española peleamos”. Bellas palabras que podrían haber sido pronunciadas por cualquier patriota español en los innumerables hechos de armas de nuestra historia.

Sin embargo, la singularidad del alegato radica en que forman parte del manifiesto dirigido a la población de Barcelona el día 11 de septiembre de 1711, firmado conjuntamente por el conseller en cap y abogado Casanova y el general Villarroel, un militar profesional de origen gallego que había servido con anterioridad los intereses de la Casa de Borbón. Además, el manifiesto exigía a los barceloneses que derramarán su sangre por la libertad de toda España.

¿Quién da más?

No podía ser de otra manera. Aquel asedio formaba parte de una guerra civil. La Corona de Aragón en el año 1706 había reconocido como rey al Arhiduque Carlos mientras que otras regiones se inclinaban por el futuro Felipe V. Es cierto que el Borbón inspiraba recelos por su modelo centralista francés y el Archiduque se inclinaba más por una tradición foralista y descentralizada.

El día 11 de septiembre de 1711 no hubo proclamas independentistas ni ataques a la nación española. Y esta verdad histórica es la que el nacionalismo desvirtúa y oculta y mitifica como una exaltación gloriosa del independentismo catalán. Si Casanova y Villarroel resucitasen ese día volverían indignados a sus tumbas.

Internet con sentido común

Javier Arnal el Mié, 14/09/2016 - 11:19

En nuestra cultura digital actual, donde internet es imprescindible para muchas tareas y que ofrece tantas posibilidades, es preciso reconocer su abuso, incluso generando conductas patológicas o adictivas.

Basta recordar situaciones tan pintorescas como unos amigos tomando unas cervezas en una terraza, y todos utilizando el móvil casi sin parar en vez de dedicarse a conversar, que teóricamente es lo que se suele hacer cuando se queda con amigos. O la escena familiar tan repetida en que casi todos los miembros de una familia miran el whatsapp, el último detalle de la última noticia, envían compulsivamente sms o mails, o incluso se espera a que alguno se incorpore a comer o cenar porque está en su habitación o en otro lugar de la casa atareado con el móvil, la tablet o el ordenador.

Todos podríamos poner ejemplos pintorescos, de adultos y jóvenes arrastrando continuamente la pantalla del móvil. Y se produce lo contrario de lo que internet puede facilitar, que es la comunicación, la apertura: hay gente que se aísla en el mundo de las redes sociales, dedicando mucho tiempo cada día, hasta el punto como decía un amigo mío que se comprueba que hay mucho desfrenado, porque tanto tiempo en esa distracción es sospechosa o, simplemente, significativa.

Sembradores de odio

Germán Reguillo el Mié, 14/09/2016 - 11:12

Sabe inocularlo como nadie. Por lo que vamos sabiendo al chico -a Pablo Iglesias- la vocación revolucionaria le viene de casta. Tuvo la ocasión de hacer prácticas de agitación social en la Venezuela de Chaves y de Maduro. Tan entusiasmado quedó de su experiencia bolivariana que esos dos caudillos del pueblo hermano se han convertido en dos iconos irrenunciables y referenciales de su imaginario marxista. Tan entusiasmados están con los experimentos chavistas y maduristas que ahora intentan aplicarlos con la irracionalidad del odio en una de las naciones más industrializadas y socialmente más avanzadas del mundo, pese a la crisis que, en parte, nos dejó en herencia su admirado Zapatero.

HACE DOS VERANOS, INGENTES MUCHEDUMBRES DE GENTE JOVEN Y OTROS NO TAN JÓVENES, LLENARON NUESTRAS PLAZAS. LA FANTASIA IMAGINATIVA DE CIERTOS PERIODISTAS COMENZARON A IDEALIZARLOS. ERAN LOS NUEVOS ROBIN HOUD QUE VENIAN A TRAERNOS LA IGUALDAD SOCIAL Y EL PAN Y EL TECHO PARA TODOS. ERAN LOS INDIGNADOS. LOS SANTAMENTE INDIGNADOS..

Todo aquello sonaba muy bien para ciertos oídos, dolidos por el paro, la corrupción y la falta de ética de ciertos políticos. Denunciaron a la casta, pero no han insistido mucho en las recetas para terminar con la casta. No han insistido para no asustar a la gente de buena fe que les viene siguiendo. La receta está clara: el comunismo en su última versión de populismo y de chavismo.

El futuro de Ciudadanos

Javier Arnal el Mié, 14/09/2016 - 11:10

El futuro de Ciudadanos es incierto, más de lo que parece. No es sólo una impresión mía, sino la opinión de bastantes miembros todavía del partido político que lidera Albert Rivera, y de otros que, en poco tiempo, han pasado de militantes o promotores de Ciudadanos a desencantados e incluso exmilitantes.

Entre algunos exmilitantes, el calificativo es que es un partido muy verde, desorganizado y sin estructura de partido, lo cual es un diagnóstico que, a buen seguro, estará analizándose en el seno de Ciudadanos, por parte de alguien, aunque algunos apuntan que ni siquiera eso.

El liderazgo en un partido político es importante, pero en Ciudadanos parece que el líder, Rivera, es él, está sin equipo y sin confianza en las organizaciones municipales y autonómicas, lo que lleva a un considerable número de contradicciones, falta de coordinación y, según dicen algunos exCiudadanos, desconcierto dentro del partido.

El que se presentó como partido emergente para quedarse puede ser flor de un breve período de tiempo. La disminución de votos en las elecciones generales del 26-J fue un primer aviso: si era emergente, ya dio señales de alarma, de decadencia, en muy poco tiempo.

Esperando en Urgencias

Javier Arnal el Jue, 08/09/2016 - 11:20

Tuve que acompañar el pasado lunes a un amigo a Urgencias, por indicación de su médico de cabecera. Llegamos al Hospital General de Castellón, único hospital que tiene servicio de Urgencias – ¿con 180.000 habitantes el lógico que sólo exista este servicio en un único hospital?-, a las 10 de la mañana, y salíamos con el alta médica a las 10 de la noche.

El propio médico de cabecera tuvo la amabilidad de llamar al 112, pidiendo una ambulancia. Tardó en llegar algo más de media hora. En este caso, no era necesaria mayor prontitud, pero me asusta pensar que suceda en casos de mayor urgencia. La primera medida del traslado a Urgencias plantea una duda práctica, pues lo mejor hubiera sido coger un taxi.

Llegamos a Urgencias a las 10 de la mañana, como digo, y los médicos no le atendieron ¡hasta pasadas 6 horas!. Médicos y enfermeras andaban ajetreados, porque no paraban de llegar ambulancias, y con casos más urgentes incluso que el de mi amigo, por lo que se atendía primero a los que más lo necesitaban, y eso me parece razonable. Lo que ya me plantea serias dudas es si es admisible que se tarde 6 horas en atender a un paciente que ingresa en Urgencias.

Comenté este hecho con una persona, y me dijo que a él le había sucedido lo mismo hacía unos días en otra ciudad más poblada que Castellón, la tercera ciudad de España, Valencia en concreto.

 

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